En la dichosa nube…

Con el envoltorio frío y seco, ese que debe darme calor en la noche. Da paso a reflexiones profundas y llenas de dudas.

Los días se suceden y muchas veces no sé si el rumbo es el correcto, adecuado o el aconsejado…

La interacción con las personas cada vez es más rara e insulsa. Cada día más escondidos detrás de una pantalla de 5 pulgadas. Y más pendientes de un mundo en la nada, que el mundo que hay en la tierra. Lo que se siente hoy, es posible que mañana no. Lo que valiste siempre, mañana no cuenta. Lo que haces día a día, pocas veces cuenta o rara vez si es el caso.

Las palabras vacías abundan, los sentimientos prestados también. Pero escasean aquellos que dejan la marca de la verdad, de la categoría y de la razón.

Me canso de escuchar para que ni siquiera me oigan, de hablar para que ni me miren. Y me he cansado de hacer siempre lo correcto.

Estoy cansado de una vida de mentira, donde cuenta más lo colgado o compartido que lo vivido!!!

Así, de esta fea y helada manera. No me extraña que me haya vuelto y cada día más. Frío, seco, inherente y con ganas de nada. Como si mis días fueran, ir quitando esa hoja diaria del almanaque…

No quiero cariño prestado, no quiero palabras de relleno, no quiero días en la nube!

Quiero gente real, de pies en el suelo y hechos en la tierra. Donde se instale la razón y vuelva la vida.

Me gustaría, no tener que ver estas cosas para no tener que escribirlas…

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Quiero escribir momentos contigo…

Haz que cuente, que valga la pena, que se nos erice la piel mientras nos tocamos, que se nos sequen los labios de tanto beso. Que no pueda concentrarme en el trabajo, que seas el motor de risas infinitas, de pensamientos con el nombre del deseo envuelto para ti…

Que mirarte a los ojos sea un desafío, que retarte sea una gran historia que comenzar y que la línea de meta sea el comienzo del siguiente reto,que abrazarte sea el mejor sitio para quedarse siempre.

Cógeme de la mano, verás la firmeza del camino que te muestran, y ese calor que te dirá de que no caminas sola…

No hay dos iguales o si?…

En una mañana tal que así…

En una mañana como la de ahora…

Cuando tus primeros movimientos vespertinos, acercaron el calor de tu cuerpo al mío y despertaron del letargo a mis manos…

Las mismas que torpes e inoperantes, comenzaron a buscar los límites de tu cuerpo centímetro a centímetro en el más absoluto silencio. Ir recorriéndolo poco a poco sin prisa pero sin pausa. Encontrarme con el tirante de tu camiseta, deslizarlo por tu hombro, bajar por tu espalda y encontrarme con el elástico de tu braguita y recorrerlo entero…Ummmm

Y fue a los escasos segundos cuando de repente, tu cuerpo salió de ese coma inducido al que llamamos dormir, soltando con la boca entreabierta un bostezo entrecortado. Fruto de tu piel erizada y este buen despertar…

Girarte y mirarme fijamente, diciéndome si gesticular palabra alguna, que en algunos metros al lado. Están esos pequeños demonios llenos de vida y que ahora siguen jugando a soñar sin moverse, te hizo volverte con los ojos de un deseo desatado y lujurioso. Y cogiendo mi cuello me acercaste a tus labios y pude sentir el letargo aún en ellos. Ese primer beso que te hace estirar todas las fibras de cada músculo y poner el vello de punta…

Besos con sonido retenido, movimientos estratégicos en la más perfecta sintonía, deshacerse de la poca ropa que nos abriga con la facilidad de 4 manos ávidas de todo. Y todo esto con las orejas afiladas y en estado de alerta inminente ante la posible visita de los amigos de al lado…

Buscarte en cada postura elegida o sometida por ambos, intentar apagar los sonidos que se escapan de tus labios con mis besos, mientras mis manos juegan a desbaratarlo todo… poner mi mano en tu boca para callar tus inimaginables sensaciones, y terminar mordiéndome un dedo…

Quizás, haya maneras mejores para desearte un BUENOS DÍAS, puede ser.

Pero hoy, no!!

Continuará…

Esperas consentidas…

Dime, que nos mueve a ti y a mi a buscarnos una y otra vez de mil maneras diferentes. Dime.

Serán los besos anclados en nuestra memoria, la que nos recuerda de que estamos rellenos por dentro. Dime.

Serán esas miradas grabadas en nuestra piel con la tinta imborrable del deseo más oscuro. Dime.

O quizás sean tonterías mías que absorben las pocas pistas cuerdas que aún habitan en este pequeño mundo, que llamo mi mente….

Un instante.

En esos ojos hastiados del paso de los días, logré leer entre líneas la falta de un algo que estremeciera su adentro. Algo que la hiciera engancharse a una vida muy diferente a la que hacía como suya cada día. Y me puse manos a la obra…

La hice un jersey bonito y gordito, con una legión de frases como tal armadura inquebrantable. Le dibujé la mejor de las sonrisas con el rojo carmín de bandera, le puse las botas bonitas de las mujeres que pisan de una vez. La puse ese pantalón de las ocasiones que vuelven a merecer levantar la cabeza y seguir adelante. Mientras, mis ojos no dejaban de mirar esa cara que empezaba a sonreír por fin otra vez…

Le dije que no sería fácil, nada lo es ahora, pero no por eso dejaría de ser bonito y apasionante. Siempre habrá una razón que te haga temblar, caer, levantarte, volver a caer, reír, llorar o simplemente sonreír… pero le dije, que en todos esos momentos estaría mi mano cerca de ella.

Y como le solía decir a ella en alguna ocasión: “ dibujé momentos, con los retales de sus besos “

Continuará…

Tocando…

Como teclas de aquel piano arrinconado en lo más remoto de esa esquina, intenté tocar el adentro de ese cuerpo que estremecía mis más preciosos pensamientos. Conjunciones hermosas sacadas de aquellas noches en las que jugamos a ser el uno y el otro en la alquimia más perfecta… Que bonito eras.

Desmonté y desgrané uno por uno, cada gemido dedicado de tus labios, intentando descifrar cualquier pensamiento, cuando abandonabas el escenario de lo mundano y puritano.

Estremecí de paso, el ayuno con el que mendigaba el ocaso a días en los que se me negaba el preciado deseo de esos labios por los que moría…

Y con este pensamiento ardiente y etéreo, me abandono al mundo oscuro donde todo es posible y villano a la vez…

Continuará…

Imágenes.

No sé el por qué, del reiterado alimento para mis sentidos que supone tú imagen en la retina de mis ojos. Las sensaciones que desatas, las preguntas que se hace mi interior, los porqués y esa distancia que nos separa. Todo tiene su punto complejo y ese toque que absorbe minutos, lo que hace de esta relación un punto de enganche a lo grande.

Esa belleza sapiosexual que envuelve nuestras pequeñas intervenciones del directo, me mantiene sin yo saberlo en un estado de catalepsia sensorial difícil de explicar y mucho menos entender. Solo diré, que me encanta!

Es como estar enganchado a una fuente de alimentación en perfecto estado de ebullición permanente. Y con ese riesgo latente pero inerte, que lo convierte en único y peligroso. Me dejaré llevar por momentos en los que pasear con palabras por mi mente, sea algo tan bonito como para no querer parar y seguir un poco más.

Te vienes a dar un paseo…

Ése maldito tiempo…

Y aquí enfrente de ti, pero a la distancia prudente para no cortar tu naturalidad instantánea, me di cuenta de lo mayor que eres ya…

Momentos los cuales no deseas su llegada, pero sabes de ellos. Será por que la vertiente de esta vida, hace tiempo ya, nos hizo estar en el otro lado de la historia.

Si te digo la verdad, no se si seguir mirándote mientras observas que te miro con cara de qué estás mirando así papá, o mirar hacia otro lado. Pero se me hace cuesta arriba ver delante de mí, que ya no eres tan pequeña. Y ahí estás, tumbada al lado de un chico, cómo interactúan los mayores a diario.

Eso es señal de que me hago viejo ya nena…

Mil y unas cosas te advertiría, mil y una de ellas que ignorarás con el paso de los días, algunas muchas que me callaré, tocará ser hombro de papel para secar tus lágrimas en días en los que no entenderás nada de este mundo y será eterno aquello de…papa que pesado que eres.

Tocará sentir el resigno de tales momentos con el pañuelo de la paciencia, esa que de momento, ni ayuda ni consuela.

Pero siempre, estaré ahí en un segundo plano, de pie con mi capa de superhéroe y siempre atento a todo aquello que necesites.

Que mayor te haces ya…

Cerrado por decepciones…

Malgastamos y erosionamos de manera negligente, las lozanas maneras de seres preciosos que sólo nos brindaron lo mejor de sus días. Y seguramente que esos seres, no andaban ni por asomo, pasando por el mejor momento de días sin luz establecida.

Qué debemos de hacer o qué debemos de demostrar a la otra persona para que nos mire con los ojos de verdad. Tan lejanos y antaño quedaron esos tiempos de caballeros y doncellas, donde la palabra de una persona valía un reino entero. Ahora solo nos toca resignarnos a conversaciones de tipo test o simplemente de besugos, donde no se sabe cual es el principio de la ficción o acaso era realidad en algún momento…

Escuchar, es una quimera casi imposible, sentir de verdad…ya ni te cuento.

Al final, tendré que colgar ese cartel en el alféizar de mi corazón que diga: cerrado por decepciones!

Ya no importa si estás ahí a diario, ya no importa si escuchas con la verdad del momento, ya no importa lo que le importa a los demás, ya no importa que hice bien(pero lo que hice mal, amplificado queda de por vida).

Y no importa si te quedas para siempre, importa que no te quedes mucho rato.. y con un poco de suerte no tendrás que oír aquello de…no hagas ruido al salir!

No quiero sábanas con calor de media hora, quiero sábanas con el olor a no te vayas de mi lado. Probemos a darle la vuelta a ese programa equivocado que llevamos de vida, donde más daño nos hace el no mirar para que no me salpique, que el mirar y que me importe…

Pintando ese cartel maldito me quedo…

Cerrado, por decepciones….

Borbotones…

Hiciste vibrar membranas que permanecían en un letargo inducido y demasiado proletario. Hiciste del rojo carmín la mejor versión para un trono rojo como el mío.

Como flores, afloraron risas de momentos que giraban en una desgana continua. Dame la mano…

Saca del armario las botas de agua, pisemos charcos con las miradas de niños grandes, que no nos importe nadie ni nada. Sólo vívelo conmigo y ahora. Dame la mano de sentirte protegida y completa. Mírame con el semblante de saber que estamos haciendo un buen trabajo.

Dame la mano…

Abre los ojos aún en la cama como cada día, y que yo sea la primera cosa que ronde en tu subconsciente, que tus manos desbloqueen el teléfono con mi nombre en la retina. Que escribir ese buenos días importe más que mil viajes juntos.

Dame la mano y sígueme…

Te daré fuerza para saltar, sentimientos para volar, coraje para resistir, energía para viajar, un abrazo para calmar, caricias que reparten paz o que jugaran a ponerte la piel patas arriba. Seré ese hombro para mojar a lágrima viva, esa mano siempre tendida y fuerte, ese regazo para que puedas descansar, ese apoyo cuando lo necesites, seré ese compañero cuando quieras chillar de rabia por que no entiendes nada de la vida, ese hombre que te cuide y respete por encima de todo.

Seré todo lo que necesites que sea, pero si me prometes una cosa.

Me cogerás de la mano?… Continuará…